Ahora me doy cuenta de todo el daño que he causado, de aquel niño inocente que machacó su futuro, y el de ella...
Los días pasaban y tú seguías igual, no comprendía por qué... Los niños iban a la escuela con sus madres, ellas les cargaban de felicidad con ese beso que tanto añoraba, yo sin embargo solo, y tú, no eras tú...
Cada día intentaba sacarte la sonrisa que yo poco a poco había ido quitándote, o al menos eso pensaba, tumbada en tu cama llorando matabas las horas, y a mí con ellas...
Me armé de valor, aquel niño se convirtió en la bestia que tú habías ido creando y hablé, te dije todo lo que sabías y no cambiabas, te dije que me habías fallado, lo que no me dabas... Pero no lo que te echaba de menos...
A la mañana siguiente no estabas allí, supuse que ibas a cambiar, mis palabras te harían ser tú, era un héroe... Y ahora espero volver a verte, aunque solo sea para decirte lo mucho que te quiero tumbada en tu cama... Se te olvidó la despedida mamá.

